Dormir y comer, bar restaurante Cap de Creus ( en el parque natural Cabo de Creus (Cadaqués, Girona).
Y por qué no completar la peregrinación daliniana hasta Figueres, al Teatro-Museo Dalí?Casi pegado a la frontera con Francia, es el punto más oriental de la península Ibérica.Pero puestos a andar, se podría continuar un poco más hacia el sur, hasta Cadaqués, antiguo paraíso de surrealistas y bohemios, para ir a tomar un café al mismo bar, frente al puerto, donde lo hacía Marcel Duchamp mientras jugaba al ajedrez.Ese algo es todavía perceptible.Tierra y agua están protegidos por el parque natural del cabo de Creus.Horario:.00.00.
Enfrente de la playa, en la tienda Scuba Shop.
Hay un espléndido camino de cabras que bordea la costa hacia el sur, ahora ya sólo frecuentado por los humanos, y pocos.
Manjares merecidos para quien haya pasado el día en una de las cercanas calas recónditas, nadando en sus aguas, tomando el sol sin más piel que la propia.Los viernes y sábados, que van inseparables, 70 euros.Precio de entrada: 8 euros., teatro-Museo Dalí ( ).Un equipo internacional y alternativo se encarga de las mesas, la barra y los fogones, de donde salen unas suculentas bandejas de pescado con hierbas y patatas hervidas.Después, recorrer con la mirada, como un centinela, con el mar enfrente, los kilómetros y kilómetros de costa rocosa, con sus numerosas calas.Suculentos pescados, donde antes los carabineros vigilaban el contrabando, allí, en el cuartelillo, un joven inglés -podría ser un personaje de Dickens, con sus grandes patillas pelirrojas- ha montado un restaurante muy cálido y tres sobrias habitaciones, con capacidad de hasta cuatro personas cada una.Visitas, casa-Museo Salvador Dalí ( ).Digamos que por algo sería chat gratis soporte al cliente en linea que aquí se reunían Picasso, Matisse o Man Ray con Dalí y Gala.Allí, Dalí empezó sus andanzas con Gala en unas cabañas de pescadores, en una cala de gran belleza.Port de la Selva.A partir de 20 euros por persona.

Allí, los labradores guardaban sus aperos y se refugiaban del sol.
Lo primero que hay que hacer al llegar al solitario faro del cabo de Creus es sentarse y dejarse invadir por la sensación de amplitud en este rincón del Mediterráneo.
Ahora es la Casa-Museo Salvador Dalí.


[L_RANDNUM-10-999]